Corredor, agente o banco: qué diferencias hay

Contratar un seguro parece lo mismo en todas partes, pero no lo es. Según quién te lo venda, cambia de quién depende, qué oferta ves, cómo cobra y con quién hablas el día que hay un siniestro. La ley distingue entre aseguradoras, agentes, operadores de banca-seguros y corredores. Esta guía explica qué es cada uno, qué exige la normativa y qué preguntas conviene hacer antes de firmar.
1. Quién puede venderte un seguro: el mapa legal
El Real Decreto-ley 3/2020, de 4 de febrero, regula la distribución de seguros en España e incorpora la Directiva (UE) 2016/97. Considera distribuidores a las entidades aseguradoras y a los mediadores, y clasifica a los mediadores en agentes de seguros y corredores de seguros. Los bancos que venden seguros lo hacen, por lo general, como operadores de banca-seguros, una modalidad de agente.
Distribuir no es solo vender. Incluye asesorar, proponer, realizar el trabajo previo a la contratación, formalizar el contrato y ayudar a gestionarlo, también en caso de siniestro (Directiva, art. 2).
Antes de contratar, cualquier intermediario debe decirte quién es, si te asesora, qué vías de queja tienes y si representa al cliente o actúa en nombre y por cuenta de la aseguradora (art. 18). Esta última pregunta es la que mejor retrata cada modelo.
2. La aseguradora directa y el agente
Si contratas directamente con la aseguradora, el contrato es con la compañía y solo ves su oferta. La aseguradora puede distribuir sus productos con su propio personal: los contratos que promueven sus empleados se consideran celebrados por la aseguradora (RDL 3/2020, art. 138). Es una vía válida si ya sabes lo que necesitas y quieres una sola propuesta; la comparación, en ese caso, la haces tú.
El agente actúa con un contrato de agencia, que debe ser mercantil, por escrito y retribuido (art. 141). El agente exclusivo tiene el contrato con una sola aseguradora; el agente vinculado, con varias. La normativa prevé que, con autorización de la aseguradora principal, un agente exclusivo pueda mediar también para una segunda. En ambos casos, su oferta es la de las compañías con las que trabaja.
El agente debe identificarse: la publicidad y la documentación han de incluir la expresión «agente de seguros exclusivo» o «vinculado», el nombre de la aseguradora y el número de inscripción en el registro (art. 144). Los importes que el cliente paga al agente se consideran pagados a la aseguradora (art. 142), y su responsabilidad civil recae en la aseguradora (art. 143).
3. El banco: el operador de banca-seguros
Los bancos y otras entidades de crédito que distribuyen seguros a través de sus redes lo hacen como operadores de banca-seguros, exclusivos o vinculados, con requisitos propios (art. 152). A diferencia del agente, su responsabilidad civil no se atribuye a la aseguradora: deben tener un seguro de responsabilidad civil propio, con importes mínimos de 1.564.610 y 2.315.610 euros, actualizados con efectos desde el 9 de octubre de 2024 por la DGSFP.
Cuando el seguro va ligado a un producto financiero, como un préstamo hipotecario, el Banco de España explica qué dice la Ley 5/2019. La entidad puede exigir determinados seguros, como el que garantiza el préstamo o el de daños de la vivienda hipotecada, pero debe aceptar pólizas equivalentes de otros proveedores, tanto en la firma como en cada renovación, sin cobrar por revisarlas y sin empeorar las condiciones del préstamo. También puede ofrecer una bonificación del tipo de interés si contratas un seguro con una compañía designada: conviene sopesar el coste del seguro y la relación que tendrás con la entidad.
La Directiva regula además las ventas cruzadas (art. 24). Si el seguro se ofrece junto con otro producto o servicio, hay que informar de si los componentes pueden comprarse por separado y desglosar sus costes.
4. El corredor de seguros
El corredor es un mediador que ofrece asesoramiento independiente, basado en un análisis objetivo y personalizado, a quien quiere cubrir un riesgo. La Directiva (art. 20) precisa que, cuando se asesora, hay que identificar las exigencias y necesidades del cliente y explicar por qué un producto concreto las cubre mejor, sobre la base de un número suficiente de contratos ofrecidos en el mercado. El corredor no puede ser a la vez agente ni operador de banca-seguros.
La normativa le exige informar sobre las condiciones del contrato, asesorar sobre las coberturas más adecuadas y prestar asistencia y asesoramiento en caso de siniestro. Se remunera con comisiones que paga la aseguradora y van incluidas en la prima, y puede pactar por escrito honorarios profesionales con el cliente. Debe hacer constar de forma destacada los vínculos significativos con aseguradoras y tener un servicio de atención a la clientela o un defensor.
Tiene además requisitos de solvencia. Debe suscribir un seguro de responsabilidad civil profesional, de 1.564.610 euros por siniestro y 2.315.610 euros para el conjunto de los siniestros de un año, y acreditar una capacidad financiera del 4 % de las primas anuales percibidas, con un mínimo de 23.480 euros (art. 157). Son los importes vigentes desde el 9 de octubre de 2024. Un matiz: la prima pagada a un corredor no se considera pagada a la aseguradora hasta que el corredor entrega el recibo de la compañía.
5. Comparativa y qué pasa cuando hay un siniestro
La diferencia se nota cuando las cosas van mal. Con un agente o un operador de banca-seguros, el Servicio de Reclamaciones de la DGSFP indica que la queja o reclamación debe presentarse contra la entidad aseguradora para la que mediaron. Con un corredor, la queja va al propio corredor, que debe tener servicio de atención a la clientela y te tiene que prestar asistencia en el siniestro.
En todos los casos, el primer paso es la queja ante el servicio de atención al cliente o el defensor de la entidad. Si te la han rechazado o ha pasado un mes sin respuesta (dos meses si no eres consumidor), puedes acudir al Servicio de Reclamaciones de la DGSFP. Invertis es una correduría de seguros: no pertenece a ninguna aseguradora, no te cobra nada aparte de la prima (la comisión la paga la compañía y va incluida en la prima) y hace un seguimiento manual y personal de todos los siniestros.
6. Cómo elegir: preguntas antes de firmar
Sea con un agente, un banco o un corredor, estas preguntas sirven siempre. Pide las respuestas por escrito.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre un agente y un corredor de seguros?
El agente actúa con un contrato de agencia con una o varias aseguradoras y su oferta es la de esas compañías. El corredor no depende de ninguna aseguradora y ofrece asesoramiento independiente basado en un análisis objetivo y personalizado. Son figuras incompatibles: un agente no puede actuar como corredor en los contratos en los que ha intervenido como agente.
¿El banco puede obligarme a contratar su seguro con la hipoteca?
Según el Banco de España, la entidad puede exigir determinados seguros, pero debe aceptar pólizas equivalentes de otros proveedores, sin cobrar por revisarlas y sin empeorar las condiciones del préstamo. Otra cosa es la bonificación del tipo de interés ligada a un seguro concreto: es opcional, y conviene valorar su coste.
¿Cómo sé si alguien puede mediar en seguros?
Debe estar inscrito en el registro administrativo de distribuidores de seguros antes de empezar la actividad. Los agentes deben mostrar el número de inscripción y los corredores deben hacer constar que están inscritos. Puedes preguntarlo antes de firmar y pedir el número de inscripción.
¿Dónde puedo reclamar si hay un problema?
Primero, ante el servicio de atención al cliente o el defensor de la entidad, dejando constancia. Si te la han rechazado o ha pasado un mes sin respuesta, puedes acudir al Servicio de Reclamaciones de la DGSFP. Si el mediador es un agente o un operador de banca-seguros, la queja se presenta contra la aseguradora para la que medió.
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