Qué es la franquicia de un seguro

La franquicia es la parte del coste de un siniestro que pagas tú y que la aseguradora no cubre. Con una franquicia de 300 €, por ejemplo, los primeros 300 € del siniestro son tuyos y la aseguradora asume el resto, si el daño los supera. En esta guía verás los tipos de franquicia, un ejemplo numérico, dónde consta en la póliza y en qué se diferencia del copago de los seguros de salud. Es información general: lo que manda es tu póliza.
1. Qué es la franquicia de un seguro
Según el glosario de una entidad financiera, la franquicia es la parte del coste de los daños que queda exenta de cobertura por parte de la aseguradora. Otra fuente del sector, una correduría de seguros, la describe como el importe que el asegurado debe pagar antes de que la aseguradora cubra los gastos de un siniestro.
Dicho con un ejemplo cotidiano: tienes un siniestro, se valora el daño, y de ese importe una parte la pones tú y el resto la aseguradora, según lo que diga la póliza. Esa parte es la franquicia.
No hay que confundirla con la suma asegurada, que es otra cosa. El art. 27 de la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro dice que la suma asegurada es el límite máximo de la indemnización a pagar por el asegurador en cada siniestro. La suma asegurada limita por arriba; la franquicia, por abajo.
2. Tipos de franquicia: fija, porcentaje, combinada y temporal
Las fuentes del sector que hemos consultado distinguen varios formatos. La franquicia fija es un importe concreto por siniestro. La porcentual es un porcentaje del coste del siniestro. La combinada fija un importe y un porcentaje, y se aplica el más alto de los dos. Y la temporal no se mide en dinero, sino en un periodo de tiempo.
Aparte del formato, lo que importa es la mecánica: si la aseguradora descuenta siempre la franquicia de la indemnización o si, cuando el daño la supera, lo paga todo. En algunos manuales la primera se llama franquicia absoluta (o deducible) y la segunda relativa, pero los nombres cambian según la aseguradora y no puedes fiarte de ellos. Mira qué dice tu póliza sobre cómo se aplica, no cómo se llama.
Si dudas de cómo se aplica la franquicia de tu contrato, pídelo por escrito antes de contratar o renovar.
3. Cómo se aplica la franquicia: un ejemplo (ilustrativo)
Ejemplo ilustrativo, con cifras de muestra solo para explicar la mecánica; no corresponden a ninguna póliza real ni a ninguna aseguradora. Imagina una franquicia fija de 300 € que se descuenta siempre. Si el daño es de 1.000 €, tú pagas 300 € y la aseguradora 700 €. Si el daño es de 200 €, queda por debajo de la franquicia: la aseguradora no paga nada y tú asumes los 200 €.
Ejemplo ilustrativo con la franquicia porcentual: franquicia del 10% y un daño de 2.000 €. La franquicia es de 200 € y la aseguradora paga 1.800 €.
Ejemplo ilustrativo con la combinada: 150 € o el 10% del daño, lo que sea más alto. Con un daño de 2.000 €, el 10% son 200 €, que supera los 150 €, y se aplican los 200 €.
Y una franquicia relativa, tal como la hemos descrito, funcionaría así: con 300 € y un daño de 1.000 €, la aseguradora paga los 1.000 € enteros; con un daño de 200 €, no paga nada. Comprueba siempre qué mecánica usa tu contrato.
4. Dónde aparece la franquicia en la póliza
La póliza debe describir con claridad las garantías y coberturas, la suma asegurada y el importe de la prima (art. 8 de la Ley de Contrato de Seguro). Por eso es importante que sepas dónde mirar: si hay franquicia, debe constar en el contrato.
Suele aparecer en las condiciones particulares, donde se detallan los datos de tu caso, o en las condiciones generales y especiales de la garantía a la que afecta. Depende de cada aseguradora. Busca palabras como «franquicia», «a cargo del asegurado» o «deducible».
Recuerda que el art. 3 de la misma ley exige que las cláusulas limitativas de los derechos de los asegurados se destaquen de modo especial y se acepten específicamente por escrito. Si una cláusula concreta cumple o no esa condición es una cuestión de interpretación que hay que analizar caso por caso.
5. La franquicia en el seguro de coche: el todo riesgo con franquicia
Es donde más se ve. El todo riesgo con franquicia cubre los daños propios del vehículo, pero con una parte a tu cargo en cada siniestro. La alternativa es el todo riesgo sin franquicia, donde no existe esa parte.
Según las fuentes consultadas, la franquicia se aplica a los daños de tu vehículo y no afecta a la responsabilidad civil: la aseguradora sigue cubriendo los daños a terceros aunque haya franquicia. Algunos textos del sector añaden que, si el responsable del siniestro es otro conductor identificado, la franquicia no se paga; eso depende de la póliza, compruébalo.
Antes de firmar, pregúntate: si mañana tengo un golpe de 1.500 €, ¿me supone un problema pagar la franquicia? Si la respuesta es que sí, esa franquicia es demasiado alta para ti, por mucho que baje la prima.
6. Hogar y salud: el copago no es una franquicia
En los seguros de hogar, la franquicia puede aparecer en algunas garantías, según la aseguradora. No hay una regla general: mira las condiciones de cada garantía en la póliza.
En salud, la confusión es habitual. Según una correduría, el copago es un importe fijo que pagas cada vez que usas un servicio cubierto (una visita, una urgencia), además de la prima. Se aplica desde el primer uso. La franquicia, en cambio, es un importe que asumes hasta llegar a un umbral, y después paga la aseguradora. Es menos habitual en salud y aparece sobre todo en las pólizas de reembolso.
Resumiendo: el copago es una pequeña cantidad por servicio, que pagas siempre que lo usas. La franquicia es un umbral que hay que superar antes de que la aseguradora empiece a pagar. Una póliza de salud puede tener copago, franquicia, las dos cosas o ninguna. Estos detalles hay que revisarlos en la póliza.
7. Franquicia y prima: cuándo compensa y cuándo no
En términos generales, cuanto más alta es la franquicia, más baja suele ser la prima. Es el motivo por el que las aseguradoras la ofrecen a quien busca pagar menos cada año. No es una regla fija: el efecto concreto depende de cada aseguradora, de la garantía y de tu caso.
Puede compensar cuando la franquicia es una cantidad que puedes asumir sin dificultad si hay un siniestro, cuando haces poco uso del seguro o cuando prefieres cubrir solo los daños grandes. Según una fuente del sector, influyen el valor del vehículo, la frecuencia con la que lo usas y si puedes permitirte la franquicia en cada siniestro.
No compensa cuando no podrías pagar la franquicia sin problemas si hay un siniestro, cuando prefieres no asumir imprevistos o cuando esperas tener siniestros pequeños con cierta frecuencia. Elegir una franquicia solo para abaratar la prima es el mal cálculo más habitual.
8. Qué hace una correduría para ayudarte a elegir la franquicia
Una correduría no te recomienda un producto concreto ni te promete ningún precio. Lo que hace es ayudarte a decidir con la información delante. Revisa tu póliza para ver qué franquicias hay y cómo se aplican, te explica con ejemplos qué implicaría cada opción en un siniestro y te pregunta qué importe podrías asumir sin problema.
Cuando llega un siniestro, una persona de referencia te acompaña: comprueba cómo se aplica la franquicia, habla con la aseguradora y, si no estás de acuerdo, redacta una reclamación por escrito. En Invertis Capital te atendemos por teléfono, y la decisión final es siempre tuya.
La correduría no cobra dinero de los clientes ni gestiona las primas: las cobra la aseguradora.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre franquicia y copago?
El copago es un importe fijo que pagas cada vez que usas un servicio cubierto (una visita, por ejemplo), además de la prima. La franquicia es un importe que asumes hasta llegar a un umbral, y después paga la aseguradora. Son dos cosas distintas y las pólizas de salud pueden tener una, la otra, las dos o ninguna.
Si el daño es menor que la franquicia, ¿cobro algo?
Con una franquicia que se descuenta siempre, no: la aseguradora no paga nada y tú asumes todo el daño. Si el daño supera la franquicia, la aseguradora paga la parte que la supera. Revisa en la póliza cómo se aplica la tuya.
¿La franquicia afecta a la responsabilidad civil del coche?
Según las fuentes consultadas, la franquicia del todo riesgo se aplica a los daños de tu propio vehículo, y la aseguradora sigue cubriendo los daños a terceros. Los detalles dependen de la póliza; confírmalo en el contrato.
¿Una franquicia más alta siempre abarata el seguro?
En general suele bajar la prima, pero no es una regla fija. El efecto depende de la aseguradora, de la garantía y de tu caso. Compara siempre el ahorro anual con lo que tendrías que poner tú en un siniestro.
¿Puedo cambiar la franquicia de mi póliza?
Depende de la póliza y de la aseguradora. Muchas opciones pueden ajustarse al contratar o renovar. Pídelo con antelación y antes de un siniestro, porque lo que se aplica a un siniestro es lo que consta en el contrato vigente en ese momento.
Fuentes y revisión
¿Quieres que revisemos tus seguros?
Cuéntanos qué tienes contratado y te decimos si te falta algo, si te sobra o si hay una opción mejor. Sin compromiso.




